Silvia Molina Gayà
Licenciada en derecho por la Universidad de Barcelona.
Procuradora de los Tribunales. Colegiada nº 407 del ICPB

Si bien inicié mi andadura profesional como abogada, colegiada en los Iltres. Colegios de Abogados de Barcelona y de Granollers, mi vocación por el derecho procesal me impulsó a colegiarme como procuradora en Octubre de 1991 en el Iltre. Colegio de Procuradores de Barcelona.

Para ello debí cumplir los requisitos tanto económicos como estatutarios que en aquellos tiempos se exigía para ejercer la profesión, entre los cuales destacaría la obligación de residir y mantener despacho abierto en el partido judicial donde se pretende ejercer la actividad. Hoy día los nuevos colegiados se extrañan cuando conocen esta circunstancia, dados los profundos cambios que ha experimentado esta profesión en los últimos veinte años y el importante esfuerzo por irse adaptando a los cambios sociales y legislativos que de forma constante nos han afectado. 

Por ello, también he ido adaptando mi despacho inicial a todos estos cambios, invirtiendo tanto en tecnología informática y formación humana como en ubicación física, con el objetivo de poner el resultado de este esfuerzo a disposición de los letrados y mandantes para ofrecer un servicio de mayor calidad.

Desde que me instalé en Granollers en 1991 he ejercido ininterrumpidamente en el partido judicial de Granollers y, con posterioridad, en cuanto se suprimieron los “derechos adquiridos” de los compañeros con mayor antigüedad, también en el partido judicial de Mollet del Vallès. En la actualidad el despacho desarrolla su actividad en Granollers, Mollet del Vallès, Mataró, Arenys de Mar y en Barcelona.

Representar al litigante es una de las principales funciones del procurador y entiendo que, para el ejercicio de esta función, es primordial mantener un estrecho contacto con el letrado que defiende sus intereses, a fin de prestarle todo el apoyo jurídico-procesal para el llevar a buen puerto el procedimiento. Confianza, preparación técnica, colaboración y apoyo es lo que pretendo ofrecer al compañero abogado, para, juntos, servir al ciudadano que debe acudir a la justicia.